sábado, 4 de junio de 2016

Utopías.



     --- Aquella mañana me dirigí como tantas otras a la terraza del café, donde suelo tomarme
el matinal cortadito, y de paso le echo una ojeada al periódico local, con la vana esperanza de
encontrar alguna buena noticia que me sirva de acicate para afrontar el día. Como quiera que
a veces opto por el interior del establecimiento, huyendo de la humareda de los bípedos/as
fumadores, primero analicé la temperatura ambiente y luego ojeé el panorama no encontrando
humo por parte alguna. Tomé pues la decisión de sentarme en la terraza ocupando una de las
dos mesas libres de las ocho existentes. Una vez instalado y con gafas de lectura instaladas,
desplegué el diario y encargué mi consumición, Percibí una extraña modorra sin motivo que
la justificara.
   Al cabo de un rato un personaje hizo su aparición y tras ojear el entorno se dirigió a la concurrencia:
   "Ustedes perdonen, tenía planeado sentarme en esta terraza y haciendo uso de mi libertad
fumarme unos cigarrillos, no obstante si a alguno de ustedes pudiera incomodarle la presencia
de humo, no tengo inconveniente en fumar sentado en aquel banco y después ocuparé una mesa".
Los concurrentes puestos en pié le prodigaron una cerrada ovación que estremeció al caballero.

   El sonido estridente de una ambulancia hizo que se interrumpiera esta escena.
   No sé que rara circunstancia influye en que a veces me quede traspuesto....

domingo, 22 de mayo de 2016

Mis calles, mi barrio....


   En mi reciente visita a la capital del reino y con motivo de un largo paseo he tenido
la ocurrencia, la desdichada ocurrencia, de recalar en una zona donde transcurrió parte
de mi niñez. Se trata de un barrio tan céntrico como antiguo y que evidentemente ha sido
dejado de la mano de Dios. Comercios desaparecidos, no reemplazados, de los que solo restan
cierres poblados de rasgos grafíticos, menguados bares que no han progresado lo más mínimo.
Barrio de calles estrechas y oscuras que ahora parecen raquíticas, restaurantes económicos desaparecidos y sensación permanente de inseguridad y suciedad.
   No existe mi vieja Academia donde hice un año de bachiller, ni la tienda de ultramarinos
donde mi madre solía adquirir alimentos, ni la panadería que regentaba el padre de un compañero
de estudios, ni la fumistería, oficio desaparecido, del padre de otro. Tampoco el almacén donde se
batían los colchones de lana de la época... Nada ha sido sustituido ni mucho menos actualizado,
simplemente abandonado o suprimido. Convertida en zona peatonal se circula esquivando rodantes
de todo tipo. Yo creo que el Sol no se atreve a asomarse por allá ni a tiros.
 He acelerado mi huida hacia la próxima Gran Vía en busca de un taxi que me traslade hacia mi residencia provisional y borre de mi vista tan desagradable visión, conteniendo una lágrima de
rabia más que de otra cosa.
  Al comentarme el taxista la explendidez del día que  parecía establecerse, tan solo acerté a
responder no sin cierta ironía: ¿Usted cree...?

lunes, 25 de abril de 2016

¿Será posible...?


                                          ¿Será posible…?

En Málaga suceden cosas inauditas. Sentado la calle Larios tomando una cerveza, vi circular por el pavimento una especie de cabra barbuda con paso corto y rápido. Nadie parecía extrañarse.
Salí tras ella dispuesto a seguir al bicho y ver donde iba tan decidido. Se paró en un escaparate, echó una ojeada continuando su marcha. Esperó la luz verde en un semáforo, cruzó dirigiéndose a una puerta corneándola repetidamente.
Un portero uniformado le franqueó cortesmente la entrada. Me quedé de piedra…

Alguien me explicó: “No se alarme se trata de Lolo, el chivo mascota del Tercio Duque de Alba de la Legión….”








miércoles, 30 de marzo de 2016

Desvaríos

Resulta que,en la ciudad que dicen de mejor clima del mundo, está ahora mimo cayendo una chupa de agua de padre y muy señor mío, acompañada de un cielo color gris deshonesto, con soplido incluido. Uno,no acostumbrado a tal meneo, habrá de cambiar el paseo bajo el sol vespertino, que dicen ser más benigno, por la visita a la chocolatería del barrio que está calentita y guarnecida.
Parece ser que el gobernador del mundo opta, de vez en cuando, por unbuen lavado de cara al mismo con habitantes incluidos que buena falta nos hace...
Esperemos que pasado el evento, MI Playa de las Canteras y MI Puerta de Alcalá,allí también llueve, reluzcan como se merecen para regocijo de sus admiradores.
Bueno, con este motivo he escrito algo. Perdonen...

lunes, 15 de febrero de 2016

El tren de la fresa.

                                        El tren de la fresa.


No sé si conocéis el tren de la fresa. No hace mucho en compañía de otro matrimonio, realizamos en el citado una excursión a Aranjuez desde la estación de las Delicias de Madrid.
  Empezaré por decir que este antiguo tren hace el recorrido citado en días y horas determinados de primavera y otoño. Está formado por vagones de la época arrastrados por una máquina de vapor, data de tiempos de Isabel II, y es la segunda línea de ferrocarril inaugurada en España. El recorrido de apenas 40 Kms. dura una hora y está amenizado pos muchachas campesinas que reparten entre los viajeros bandejas con los clásicos y sabrosos fresones de Aranjuez. Son destacables sus asientos de tiras de madera, su difícil acceso mediante peldaños algo elevados  y su bamboleo en sentido lateral que te baja los garbanzos hasta los calcetines…
Una vez en el Real Sitio, donde nos trasladó un autobús desde la estación, procedimos a visitar sus Jardines, el del Rey, del Príncipe (Fuente de Apolo), Parterre e Isla, amén del Museo de falúas. Almorzamos de maravilla en un sencillo restaurante, degustando los espárragos y fresones del lugar y por la tarde visitamos el Palacio Real. Todo maravilloso en una villa donde se respira aroma a jardines y una paz asombrosa y que luce por su trazado perfecto entre los ríos Tajo y Jarama.
   Regresamos por la misma vía al atardecer ya cansados por el palizón, pues todo lo queríamos ver y todo nos encantaba.
Recomiendo esta visita y me uno a la respuesta de aquel escritor al que le preguntaron qué le pareció aquella ciudad. Tras meditarlo un instante respondió pausadamente:

“Aranjuez es…amor…”

Hasta otra.


viernes, 29 de enero de 2016

Unos Reyes Magos rarísimos...



Por fin aparecieron en la gélida calle SSMM a  cumplir su contratada actuación respecto a los más pequeños y algún que otro grande tal vez.
La alcaldesa lucia su peludo abrigo, de ser auténtico único signo animal permitido en el acto, ya que al parecer tanto los camellos como las ocas han sido jubilados sin contar con los interesados, es decir con los niños. Embutida en el citado les ha dado su agnóstica bienvenida previo despeje de todo símbolo de majestad, vestidos con aires Rappeleños y Amerlinados con menos porte que los de la baraja. Por supuesto los niños del colegio de marras no se asomaron, pero imagino las preces y deseos invocados hacia su apreciada edila.
En fin que en Madrid nos van cambiando todo poco a poco, los generales sin calles, los colegios sin cruces, los cafés sin periódicos y habrá que tener cuidado con el cocido, los callos, los churros, los merengues y los colchoneros, so pena que nos lo llamen Madrid el Soso.

Ya lo decía don Sebastián, aquel castizo de la Verbena: ¡Hoy los tiempos adelantan que es una barbaridad...!

Algo especial...


Me he bajado del autobús en la Puerta de Alcalá. Durante algunos instantes y aprovechando los cortes de circulación he traducido , tal vez por cuarenta-ava vez los numeros romanos que indican su construcción. Nada menos que en 1778 siendo Sabatini su constructor. Los querubines en sus alturas, quiso el artista que representaran las cuatro virtudes: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza, detalle que alguien me explicó hace muchos años, su abertura central estaba destinada a la familia real, las laterales a la corte y las extremas al resto. A tal fin fue destinada una de las cuatro antiguas puertas de la ciudad, ésta lo fué también pecuaria, en la plaza de la Independencia. La reunión de las calles Serrano, Alcalá, y Alfonso XII con la puerta principal del Retiro en esta plaza, hacen que tenga una especial animación y relevancia.
Después he dirigido la vista hacia Cibeles, a sus laterales El Paseo del Prado y Recoletos, al fondo la bifurcación de Alcalá con Gran Vía. Este cuadro siempre ha sido la imágen mental de mis recuerdos de infancia; la fuente de agua gorda, en el lateral del antiguo Correos, continúa pero sin fluido, ¡cuántas veces me refresqué en ella...!
Me he permitido reflejar este pequeño recuerdo de uno de los lugares más significativos de mi tierra natal, con la natural satisfacción de haberlo visitado una vez más y la esperanza de que todavía pueda repetirlo en el futuro, si es posible.
Es algo especial para mi...