jueves, 7 de febrero de 2013
La fuga.
No podía más, aquel hombre tenía algo que brillaba en su mano, se ponía de puntillas y le miraba fijamente.
Dió media vuelta, saltó la barrera y recorrió al trote la andanada. Luego enfiló la puerta principal y a toda velocidad bajó la calle Alcalá, la M-30 y torció por la N II. Pasada la Pedregosa el primer pueblo era Soses, allí ya sin resuello lanzó un penoso rugido al primer mosso d´Esquadra que pilló:
̶ Asil polític, si us plau...
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